Un auto voló por el aire en medio de las 500 millas de Daytona, la mítica carrera de Nascar, y dejó a los espectadores sin aliento. Ryan Preece, piloto del equipo RFK Racing, sufrió un violento choque cuando su vehículo, el Ford Nº 60, salió despedido por los aires tras un incidente en cadena provocado por Christopher Bell.
El auto de Preece dio múltiples vueltas en el aire antes de aterrizar destrozado sobre la pista. “Cuando vi que el coche se calmaba, solo pensaba en mi hija”, confesó el piloto tras el accidente, agradecido de haber salido ileso de una situación que pudo haber sido fatal.
This view of Ryan Preece’s car flipping. Goodness. pic.twitter.com/o1dFgsUBuz
— FOX: NASCAR (@NASCARONFOX) February 17, 2025
A pesar del caos, la competencia continuó y tuvo un desenlace completamente inesperado. William Byron, quien parecía lejos de la lucha por el primer puesto, logró una remontada épica en la última vuelta.
La carrera se extendió a prórroga y un choque múltiple que involucró a Denny Hamlin, Cole Custer, Chase Briscoe y Austin Cindric abrió el camino para que Byron se colara hasta la punta. Tyler Reddick intentó alcanzarlo en los metros finales, pero el Chevrolet Nº 24 cruzó la meta en primer lugar, asegurando una victoria inolvidable. “Obviamente tuve suerte, pero confié en mis instintos hasta el final”, declaró Byron.
Con este triunfo, Byron entra en la historia de Daytona, sumándose al selecto grupo de pilotos que han ganado la carrera en años consecutivos, junto a leyendas como Richard Petty, Cale Yarborough y Denny Hamlin. Además, su victoria representa el décimo triunfo de Hendrick Motorsports en este prestigioso evento. “Es una locura, pero estamos aquí. Este equipo trabajó increíblemente duro”, afirmó Byron, quien con este resultado asegura su lugar en los playoffs de la temporada 2025.