Tras la publicación de un informe del Bank of America, el mercado de futuros reaccionó con un incremento en las proyecciones del dólar para fin de año. El reporte de la entidad financiera estadounidense estimó que la cotización oficial alcanzará los $1.400 en el último trimestre de 2025, una cifra que supera los $1.207 contemplados en el presupuesto nacional. Esta diferencia alimentó la especulación cambiaria y derivó en un ajuste inmediato en las operaciones del mercado de futuros, donde el dólar a diciembre se encareció un 0,66%, llegando a $1.290.
¿Hay expectativa de devaluación?
Lucas Carattini, economista y analista de mercado, se refirió a la reacción del mercado y afirmó que «efectivamente hubo un poquito de suba de lo que es Rofex». Según explicó, este movimiento también podría estar vinculado con cuestiones especulativas: «Podría haber un poco de cobertura también, dado que la tasa estaba muy baja. Muchos lo veían atractivo como cobertura».
El documento abordó la situación macroeconómica de América Latina con especial atención en Argentina. Entre sus principales conclusiones, se destacó la expectativa de un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la eliminación del cepo cambiario, medidas que, según el informe, influirán directamente en la evolución del tipo de cambio y la política monetaria.
El informe sostuvo que el Gobierno apunta a alcanzar un acuerdo con el FMI en abril, lo que permitiría el ingreso de fondos.
En este marco, la administración de Javier Milei mantiene la promesa de eliminar los controles de capitales a partir del 1° de enero de 2026, un paso que el Bank of America considera fundamental en la transición hacia un régimen de flotación administrada.
Carattini analizó esta situación y afirmó que respecto de una devaluación, “en algún momento se va a encarar la unificación, porque ya dijeron que a fin de año no hay cepo». En ese sentido, explicó que «la apuesta es cuando se sale del cepo” y que en ese momento “el oficial automáticamente irá a donde esté en su momento el dólar financiero. Hoy sería un 12-13% más de lo que cotiza hoy».
Las previsiones cambiarias trazadas por la entidad estadounidense muestran un sendero devaluatorio progresivo.
Según el informe, el dólar oficial alcanzará los $1.070 en el primer trimestre del año, subirá a $1.170 en el segundo y a $1.250 en el tercero, hasta cerrar el período en $1.400, un número mayor al proyectado por el oficialismo ($1.207).
Este escenario generó reacciones en el mercado de futuros, donde el dólar pactado para fin de año ya se posicionó aproximadamente 7% por encima del valor que se derivaría de un ajuste del 1% mensual, ritmo que el Banco Central estableció en febrero tras haber reducido la tasa de depreciación desde el 2% previo.
El economista también destacó que «el aumento del dólar futuro va a una expectativa de en qué mes puntualmente podés tener una salida efectiva del cepo porque en ese momento vas a tener la convergencia cambiaria”.
A partir de este analisis, el aumento es más por la expectativa del momento de unificación cambiaria producto de la eventual salida del cepo que por una expectativa de corto plazo de devaluación.
Carattini advirtió que, de todas formas, hay que tener presente que hay intervención: “la intervención que hace el Banco Central es bastante fuerte, todos los días en el mercado y es muy evidente».
En cuanto al desempeño de la actividad económica, el informe proyectó una recuperación del Producto Bruto Interno (PBI) del 5% en 2025.
Además, destacó la desaceleración de la inflación, que pasó del 25% mensual en diciembre de 2023 al 2,2% en enero, tendencia que se espera continúe en los próximos meses.
Más allá de las proyecciones optimistas, el informe no dejó de señalar que las reservas netas del Banco Central siguen en terreno negativo, con un saldo de -6.000 millones de dólares. En este contexto, el rol del financiamiento externo, la llegada de inversión extranjera directa y los sectores generadores de divisas, serán determinantes en la dinámica del mercado cambiario y en la ejecución del plan económico.