El turismo internacional profundizó la fuga de dólares en febrero de 2025. Según el último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el saldo turístico fue negativo, reflejando la fuerte diferencia entre los argentinos que viajaron al exterior y los extranjeros que eligieron el país como destino.
Mientras que las salidas de residentes aumentaron más de un 70%, el ingreso de turistas cayó un 35,8%.
En febrero de 2025, ingresaron 762,6 miles de visitantes no residentes por todas las vías de acceso al país; en contraposición, las salidas al exterior incluyeron a 2.443,2 miles de visitantes residentes por todas las vías internacionales, de los cuales 1.823,8 miles fueron turistas y 619,4 miles fueron excursionistas.
El turismo estuvo impulsado principalmente por las salidas hacia Brasil, Chile y Uruguay, que concentraron más del 75% de los viajes. Por el contrario, el turismo receptivo mostró una baja pronunciada en las llegadas desde países vecinos y una merma significativa de turistas provenientes de Europa y Estados Unidos.
La mayoría de las salidas se produjo por vía terrestre (63,9%), pero también se registraron incrementos importantes en los viajes aéreos y fluviales. En tanto, la llegada de turistas al país mostró retrocesos en todas las vías de ingreso: la vía terrestre cayó 37,3%, la aérea 25,2% y la fluvial/marítima 19,9%.
Este fenómeno alcanzó niveles récord a principio de este año: el gráfico de evolución histórica muestra que el déficit turístico no había sido tan alto desde la reapertura post pandemia.
Las causas son múltiples, pero los economistas vienen advirtiendo sobre el proceso de apreciación del peso y las consecuencias que eso tiene para los turistas extranjeros: la Argentina se ha vuelto cara en dólares.
Ese fenómeno es el que explica el aumento de los viajes al exterior, algunos destinos internacionales son más económicos que el turismo regional. Para los argentinos, viajar al exterior es atractivo por el contexto.
Entre los turistas extranjeros que sí llegaron, se destacan los provenientes de Chile, Europa, Estados Unidos y Canadá. Sin embargo, la caída fue generalizada: con bajas pronunciadas desde Brasil, Uruguay y Chile. Europa y Estados Unidos mostraron descensos más moderados.
Del lado de los argentinos, los principales destinos fueron Brasil, Chile, y Uruguay.
La estadía promedio de los turistas no residentes que arribaron al país fue de 16,3 noches, con picos de 22,7 noches para los turistas provenientes del “resto del mundo” y 22,6 noches para europeos. En cambio, los argentinos que viajaron al exterior tuvieron una estadía promedio de 14,4 noches, destacándose los viajes a destinos más lejanos, como Europa (20,5 noches) y países del resto del mundo (23,6 noches).
¿Quiénes son los CEOs y las empresas que lideran la transformación en Argentina en 2025?
Los números marcan un desequilibrio creciente: por cada turista que llegó, se fueron más de dos argentinos. La situación es especialmente relevante porque este saldo negativo implica salida de divisas en un contexto donde los economistas advierten que de cada 5 dólares que el Banco Central de la Republica Argentina compra, retiene menos de 1.
Según los datos, en menos de dos meses, el 10% de la población salió del país.
El turismo de los argentinos al extranjero se suma hoy como un factor de presión y los más críticos apuntan a que “parte de la motosierra” está subsidiando estos viajes con un dólar barato y un gobierno que se niega a corregirlo.
Mientras tanto, se encienden las alarmas por la fuga de dólares que, lejos de moderarse, parece consolidarse como una tendencia actual.