Hace tres años, el 24 de febrero de 2022, Moscú decidió invadir Ucrania y desatar una guerra que parece no tener fin y que se posiciona como la más grande en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. Pero, ¿cuáles fueron los motivos del presidente ruso, Vladimir Putin, para entrar en la nación gobernada por Volodimir Zelenski?
Durante gran parte del siglo XX, Rusia formaba parte de un estado más grande llamado la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). Este estado surgió luego de la Revolución de 1917, cuando el Imperio de los zares de Rusia se desarmó y una cantidad signficativa de países renacieron: Polonia, Estonia, Letonia o Lituania, Ucrania, Georgia y la república de Rusia.
Rusia pasó así a ser el primer Estado socialista del mundo, en mano de los bolcheviques, un partido antiliberal y antidemocrático.
Los bolcheviques buscaban crear una sociedad igualitaria, pero para hacerlo suprimieron las libertades ciudadanas y los derechos civiles, terminando con la primera democracia parlamentaria que se había creado en Rusia.
Cuando la Rusia bolchevique estaba afianzada, empezaron a atacar a los países que la rodeaban. En pocos años, Rusia invadió y recuperó muchos de los territorios que había perdido y los sumó a la URSS. Uno fue Ucrania, un territorio del cual una parte quedó en poder de Polonia.
En la Edad Media existió un primer estado ucraniano, denominado la Rus de Kiev, que también se considera el principio de Rusia. Cuando, en el siglo XVIII, Rusia pasó a ser en un imperio, casi toda Ucrania quedó bajo su órbita La cultura y el idioma ucraniano fueron menospreciados y perseguidos durante muchos años.
En 1991, la URSS se disolvió y los países que la integraban lograron su independencia. Ucrania votó, en un referéndum masivo, para establecerse como un Estado propio.
En el 2014, Ucrania sufrió una crisis política y Vladimir Putin ordenó a su Ejército invadir de manera anónima (sin uniforme) la península de Crimea, que formaba parte de Ucrania y la anexó a su territorio.
También llevó adelante levantamientos en dos provincias que comparten frontera con Rusia, Donetsk y Lugansk, ambos lugares fueron zona de guerra durante muchos años.
Meses más tarde, rebeldes prorrusos se levantaron en armas en la región del Donbás, en el este de Ucrania, y empezó una guerra civil en la región que sigue en la actualidad y que enfrenta al Gobierno ucraniano contra las autoproclamadas repúblicas populares de Donetsk y Luhansk, apoyadas por Rusia. En febrero, Moscú reconoció su independencia, ocho años después de esta crisis.
Rusia acusó al Gobierno de Ucrania de ser ilegal y fue aumentando la presión, colocando a sus fuerzas en la frontera con Ucrania.
Hasta que el 24 de febrero de 2022 lanzó sus tropas desde distintos puntos de la frontera y bombardeó ciudades, aeropuertos y vías de comunicación. El Kremlin nunca habló de guerra sino «de una operación militar especial»
De hecho en julio de 2021, Putin afirmó que rusos y ucranianos eran «un solo pueblo» y agregó que Occidente había corrompido a Ucrania y la había sacado del mando de Rusia a través de un «cambio de identidad forzado».
Uno de los miedos principales del líder del Kremlin es que Ucrania ingrese a la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) y al hacerlo, puede contar con tropas y mísiles de esta entidad.