El Tribunal Supremo de Rusia aceptó una solicitud de la Fiscalía General para revisar el estatus del movimiento talibán, actualmente catalogado como grupo terrorista en la lista federal del país. Según un comunicado oficial emitido este lunes, la audiencia para evaluar el caso se llevará a cabo el 17 de abril.
Esta decisión abre la puerta a un posible cambio en la postura de Moscú respecto a los talibanes, en un contexto de acercamiento diplomático y reajustes en la política exterior rusa.
Desde 2003, los talibanes figuran en la lista de organizaciones terroristas de Rusia, pero su retorno al poder en Afganistán en 2021 ha llevado a una reconfiguración de las relaciones. A finales de 2024, el Kremlin impulsó una nueva legislación que permite reconsiderar esta clasificación.
La iniciativa, respaldada por los ministerios de Exteriores y Justicia, busca establecer canales de comunicación con las autoridades afganas y fortalecer la cooperación en diversas áreas. “El Tribunal Supremo de Rusia ha recibido y aceptado a trámite una solicitud administrativa del fiscal general para levantar la prohibición de las actividades del movimiento talibán”, confirmó el máximo tribunal en su informe.
El giro en la estrategia de Moscú no es reciente. En octubre del año pasado, el canciller ruso Serguéi Lavrov se reunió en Moscú con Amir Khan Muttaqi, ministro de Relaciones Exteriores del gobierno talibán, para reforzar vínculos comerciales y políticos. Además, en 2023, delegaciones talibanas asistieron a foros clave organizados por Rusia, como el Foro Económico Internacional de San Petersburgo y la cumbre del BRICS, lo que reflejó un acercamiento progresivo.
Aunque en el pasado el presidente Vladimir Putin condicionó la exclusión de los talibanes de la lista de terroristas al respaldo del Consejo de Seguridad de la ONU, la postura del Kremlin fue evolucionando en favor de una normalización de relaciones.
A finales del año pasado, Putin firmó una ley que habilita al gobierno ruso a reconocer a los talibanes como autoridades legítimas de Afganistán, si así lo considera necesario. La norma, según explicó Leonid Slutsky, presidente del Comité de Asuntos Internacionales de la Duma Estatal, permitirá la cooperación con el régimen talibán en un marco legal. No obstante, la medida sigue generando controversia, ya que la comunidad internacional aún mantiene su reconocimiento como grupo terrorista.