Un incendio ocurrido en la madrugada de este lunes destruyó al menos 17 autos en un concesionario de Tesla ubicado en Torrenova, a las afueras de Roma. Si bien no hubo heridos, las autoridades investigan si el siniestro fue intencional, en el marco de una serie de incidentes que se vienen registrando en distintos países contra la empresa de Elon Musk.
Los bomberos trabajaron durante horas para controlar el fuego y ya se analizan grabaciones de seguridad para determinar cómo comenzó.
Horas después, otro hecho afectó a Tesla en Alemania, donde activistas del colectivo Neue Generation arrojaron pintura azul sobre la fachada y varios autos en un concesionario de Berlín.
El grupo reivindicó la acción como protesta contra el supuesto apoyo de Musk al partido ultraderechista AfD, y denunció el uso del poder económico del empresario para «imponer políticas en su beneficio». La policía detuvo brevemente a dos mujeres y abrió una causa por daños a la propiedad.
La escalada también llegó a Estados Unidos. En Las Vegas, un taller de reparación de Tesla fue atacado con disparos e incendiado, y en el lugar aparecieron grafitis con la palabra «Resistir». Además, un joven de 24 años fue arrestado en Carolina del Sur por lanzar cócteles Molotov contra una estación de carga de la marca.
El FBI anunció la creación de una unidad especial para investigar estos ataques junto a otras agencias federales, mientras el Departamento de Justicia inició procesos penales.
Los ataques coordinados alertan tanto en Europa como en América del Norte. El presidente Donald Trump calificó a los responsables como “terroristas enfermos” y propuso penas de hasta 20 años de prisión. A la vez, las fuerzas de seguridad aumentaron la vigilancia en instalaciones de Tesla ante nuevos actos de sabotaje.