Marine Le Pen, la líder francesa de extrema derecha al frente de Agrupación Nacional, habló luego de ser inhabilitada para presentarse en las elecciones presidenciales de 2027 por un supuesto desvío de fondos públicos del Parlamento Europeo. ¿Qué fue lo que dijo?
En una entrevista a la cadena de televisión TF1, la dirigente aseguró que «el Estado de derecho ha sido completamente violado por la decisión que se tomó».
Y sostuvo que los argumentos de la acusación en su contra son «insostenibles».
Afirmó que consiste en «un desacuerdo administrativo con el Parlamento Europeo», debido a que «no hay enriquecimiento personal, ni corrupción, ni nada de eso».
Pero Marine Le Pen no fue acusada de enriquecimiento ilícito sino de malversación de fondos.
Ante esta acusación, ¿quién la reemplazará? La misma Le Pen aseveró que será Jordan Bardella quien la sustituya. «Jordan Bardella es un gran activo para el movimiento y lo he estado diciendo durante mucho tiempo», destacó al tiempo que aclaró que «en ningún caso» esto hará que ella se retire de la vida política.
Al ser consultada sobre si cuenta con un plan B respondió que espera «no tener que utilizar ese activo antes de lo necesario».
Adelantó que recurrirá esta determinación del tribunal «lo antes posible»
E hizo hincapié en que «la ley Sapin 2, que conlleva la aplicación automática de la ejecución provisional por inelegibilidad, fue anulada por el magistrado, porque es posterior a los hechos que se nos imputan».
La ley Sapin 2 le exige a las empresas francesas y a las firmas mundiales en Francia que prevengan e identifiquen la corrupción y el tráfico de influencias, tanto a nivel nacional como internacional, según las normativas de la Agencia Francesa Anticorrupción (AFA).
«La magistrada ha asumido muy claramente que ejecutaría provisionalmente la inelegibilidad, es decir, en realidad, que haría inútil mi recurso sobre este tema para impedirme presentarme», subrayó la dirigente.
En este punto, afirmó que el presidente del tribunal «obedece a una instrucción, a una orden».
Y cerró: «Esta noche, millones de franceses están indignados, pero indignados de un modo inimaginable, al ver que en Francia, el país de los derechos humanos, los jueces han puesto en práctica prácticas que creíamos reservadas a los regímenes autoritarios».