La Asamblea Nacional de Nicaragua aprobó con carácter de urgente una nueva Ley Electoral llevada adelante por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo. ¿Qué establece?
La nueva normativa aprueba la figura de la copresidencia que consiste en que tanto Ortega como Murillo, quien era la vicepresidenta, estarán al frente del Poder Ejecutivo.
También extiende el mandato presidencial de cinco a seis años
Y coloca al Consejo Supremo Electoral (CSE) bajo la órbita del Poder Ejecutivo con el objetivo de no permitir nuevas elecciones.
Además, achica la cantidad de jueces de siete a seis y los divide en tres titulares y tres suplentes. Baja la edad mínima para ser magistrado de 30 a 25 años y sube de cuatro a seis años el tiempo mínimo de residencia en el país para poder obtener ese puesto.
Otro cambio fundamental es que en la Asamblea Nacional ya no habrá 94 diputados sino 91.
Al hacer esta modificación, Ortega y Murillo como copresidentes pasan a formar parte de la Asamblea de manera automática.
En cuanto a la oposición, los candidatos que logren el segundo lugar en las elecciones tambíen pasarán a integrar el Parlamento. Con esta decisión, la dictadura busca mostrarse como «inclusiva».
La nueva ley permite la cancelación de partidos políticos, ya que, le da al Ministerio Público, a agrupaciones políticas y a cualquier ciudadano el poder de pedir la disolución de un movimiento político que no cumpla con las normas impuestas.
A eso hay que sumarle que el Consejo Supremo Electoral podrá actuar de oficio y eliminar cualquier partido que ponga en jaque el poder del oficialismo.