El presidente de Estados Unidos Donald Trump intensificó la presión sobre su par ruso, Vladimir Putin, al exigirle que cumpla su parte en un posible acuerdo de paz para Ucrania.
En una conferencia desde la Casa Blanca, advirtió que, de no haber avances concretos, aplicará nuevas sanciones económicas a Moscú. «No quiero tener que imponer aranceles a su petróleo«, afirmó, dejando abierta la posibilidad de tomar medidas más severas contra la economía rusa.
Trump enfatizó la urgencia de lograr un pacto que evite más pérdidas humanas. «Quiero verlo llegar a un acuerdo para evitar que mueran soldados rusos, ucranianos y otras personas«, declaró. Aseguró que ya ha utilizado sanciones similares contra otros países, como Venezuela, y que está dispuesto a repetir la estrategia si el Kremlin no muestra señales de cooperación. Sin embargo, dijo confiar en que Putin ceda a la presión internacional y facilite una solución diplomática.
La relación entre Trump y Putin ha sido tensa en los últimos días. El líder estadounidense expresó su descontento luego de que el presidente ruso rechazara una propuesta de alto el fuego impulsada por Volodimir Zelensky. «Estoy muy enojado con Putin por cuestionar la credibilidad de Zelensky como negociador y por pedir un cambio de liderazgo en Ucrania«, afirmó en una entrevista con NBC News. También amenazó con sancionar a compañías extranjeras que mantengan comercio de crudo con Rusia.
Desde el Kremlin, el portavoz Dmitri Peskov indicó que Putin sigue abierto a dialogar con Trump, aunque no hay una conversación programada. Aseguró que Rusia trabaja en «la implementación de ciertas ideas» para resolver el conflicto, aunque reconoció que el proceso llevará tiempo.
Mientras tanto, Estados Unidos sigue apoyando a Ucrania y condicionó la ayuda militar a ciertos compromisos por parte de Kiev en las negociaciones de paz.
En paralelo a la crisis en Europa del Este, Trump sorprendió al confirmar que busca restablecer el contacto con Kim Jong-un, el líder de Corea del Norte. «Tengo una muy buena relación con Kim Jong-un, ustedes odian oír eso, pero es muy importante«, declaró a la prensa. Durante su primer mandato, el republicano intentó acercamientos con Pyongyang, aunque sin resultados concretos. Ahora, considera que es momento de reactivar esas conversaciones como parte de su estrategia de seguridad global.