En el corazón de Palermo, un barrio distinguido por su vida cultural y gastronómica, se encuentra un rincón que es mucho más que un restaurante: un homenaje a la inmensa riqueza culinaria peruana. Se trata de La Mar, la cebichería creada por el reconocido chef Gastón Acurio, que celebra una década de vida en Buenos Aires, y lo hace con la premisa de sus inicios: transportar a quienes la visitan al epicentro de los sabores del Perú, donde la tradición y la innovación se conjugan en un acto de pasión por la cocina.
Desde el primer momento, La Mar se exhibe como un lugar en el que se vive una experiencia única. Cada plato relata una historia contada a partir de ingredientes frescos y técnicas artesanales. En este espacio, el mar no solo se hace presente en la pesca del día, sino también en la atmósfera vibrante y en la vivacidad de sus fogones. Aquí, Astrid Acuña, chef ejecutiva del restaurante, despliega su creatividad. Originaria de Perú, Acuña encontró en la cocina un lenguaje que refleja su habilidad para amalgamar los tesoros del mar argentino con las recetas peruanas.
El menú de La Mar es un mundo de posibilidades. Desde entradas como la vieira bachiche con crema cebichera, palta, alcaparras, aceite de oliva, chalaquita y ajo crocante, hasta novedades como el choripán del mar -un pan casero relleno con chorizo del mar, chimichurri y salsa de rocoto-, cada bocado sumerge al paladar en las costumbres peruanas y la diversidad del mar. Las empanadas rellenas de langostinos y caracolas, o los langostinos Power con chalaca amazónica, son el inicio de un festín que tiene a los cebiches como protagonistas. Por su carta desfilan siete variedades, como el criollo, con pesca del día y chicharrón de chipirones y pulpo con leche de tigre clásica; el Mantaro, con pesca del día en leche de tigre de puerros; o el veggie, con champiñones, tomates cherry, palta, rábanos y cebolla morada en leche de tigre de cajú.
Pero en La Mar, la innovación es el norte. Su apuesta por la charcutería marina, con joyas como el salame de corvina mora y la mortadela de trucha, la vuelve sobresaliente en el mundo gastronómico. Los makis y nigiris, como la Jalea Furai, compuesta por langostinos en tempura, palta, pesca, chicharrón de chipirones, mayonesa cebichera y salsa tártara, o el nigiri Lujoso, con pesca o marisco del día marinado y soasado con un toque de pachikai, forman parte del banquete. Además, las frituras, como la Fiesta del Chicharrón, con chipirones, pesca de temporada, langostinos y huevera, o la Jalea La Mar, una combinación de pescado y mariscos del día con acompañamientos como mandioca y chifles, se muestran como un imperdible dentro del menú.
En La Mar, las sopas también ocupan un lugar especial, como La Antoñita, el chupe de pescado o el de langostinos, mientras que, para quienes buscan pescados enteros, destaca el nikkei, deshuesado, que salecon una salsa dulce picante. En cuanto a los platos fuertes, las recomendaciones incluyen los ravioles negros rellenos de langostinos y ricota, el Tacu Tacu Chorrillano con milanesa de pescado y plátano, y el Timbal La Mar, un fetuccini al horno en salsa de chupe.
Diez años después, La Mar no sólo se ha consagrado como un restaurante, sino como una celebración constante de la riqueza culinaria del Perú, con historias relatadas a través de sabores y combinaciones que se reinventan sin olvidar sus raíces.
Dirección: Arévalo 2024, Palermo.
Instagram: @lamarbsas