El pasado 30 de marzo, Europa vivió un hito en su ambición espacial con el lanzamiento del cohete Spectrum, desarrollado por la empresa alemana Isar Aerospace. Desde la base de Andøya, en el norte de Noruega, la nave despegó con la misión de convertirse en el primer cohete orbital lanzado desde el continente europeo (sin contar a Rusia ni al Reino Unido). Este intento representaba un paso clave para reducir la dependencia de Europa de los servicios de lanzamiento de Estados Unidos y Rusia.
El despegue inicial transcurrió sin problemas, pero la expectativa se transformó en decepción cuando, apenas 18 segundos después, la nave perdió el control y cayó al mar, donde explotó.
En las imágenes difundidas por medios internacionales, se observa el cohete ascendiendo hasta que una maniobra anormal interrumpe su trayectoria y lo precipita en picada. Isar Aerospace confirmó que el sistema de terminación de vuelo se activó correctamente, evitando consecuencias mayores.
#TCSN | El cohete orbital Spectrum, el primero lanzado desde Europa continental y desarrollado por la empresa emergente alemana Isar Aerospace, comenzó a emitir humo por sus costados antes de estrellarse contra la Tierra con una potente explosión, justo después de su despegue… pic.twitter.com/jyBvifrLRh
— TCS NOTICIAS (@tcsnoticias) March 30, 2025
A pesar del fracaso, la compañía destacó el valor del experimento. Daniel Metzler, director ejecutivo de Isar Aerospace, aseguró que se recogieron “datos extremadamente valiosos” y que diversos sistemas del cohete funcionaron como se esperaba. Diseñado para transportar hasta 1.000 kg a órbita terrestre baja, el Spectrum pretendía competir con empresas como SpaceX, Rocket Lab y Arianespace en el sector de lanzamientos comerciales de satélites.
Aunque el Spectrum no logró su objetivo, su lanzamiento simboliza el avance del sector privado en la industria espacial europea. Isar Aerospace ya trabaja en nuevas versiones del cohete, con la meta de realizar un segundo intento antes de que termine el año. “No se trata de si lo lograremos, sino de cuándo”, afirmó Metzler, dejando claro que el fracaso es solo un paso más en el desafiante camino hacia el dominio espacial.